Técnica para los días de lluvia

Paraguas para el alma

Cuando llueve se me moja el alma y se queda mustia; necesitamos un paraguas. Si estamos contentos y relajados podemos aprovechar para escribirnos a nosotros mismos una carta de apoyo. De esta manera, cuando tengamos un día malo podremos leer la carta y encontrar en ella alguna pista de qué podemos hacer para “enderezar” el día y acabarlo mejor.KD_01717

Todos sabemos que en los días grises, es como si lleváramos puestas – casi atornilladas a las sienes- unas gafas negras. Estas nefastas ”gafas negras” hacen que no se nos ocurra nada que podamos hacer para estar bien, es más aunque salga el sol, lo vamos a seguir viendo todo gris y cuando los demás nos digan que las cosas pueden mejorar, no nos lo vamos a creer. Pero quizás si nos fiemos de nosotros mismos, de ahí la importancia de escribir la carta de nuestro puño y letra.

En ella, además de poner palabras de apoyo tipo ¡TÚ SI QUE VALES! y añadir tus fortalezas, es bueno anotar las cosas PEQUEÑAS que nos hacen sentir bien como hacer un chocolate caliente, leer una novela de misterio, premiarte con un masaje relajante, o ir a casa de un amigo a ver, otra vez, la película “Avatar” o el insuperable “Guateque” con Peter Sellers.

Esta “técnica” de Terapia Breve la he visto recogida en varios lugares pero mi fuente es el libro “200 tareas en terapia breve” de Mark Beyebach y Marga Herrero de la Vega y ellos la llaman “Carta para los días malos” o “Carta para los días de lluvia”.

Creo que merece la pena tomarse unos minutos para escribir esta carta, un paraguas para el alma y un testimonio de que podemos estar bien.

 

Carmen Berruete