¡SOS! ¡Me bloqueo en los exámenes!…

¿Hay algo que pueda hacer?

 

Muchos hemos tenido la experiencia de “quedarnos en blanco” en un examen, de vivir con angustia unas oposiciones o las pruebas previas para conseguir un trabajo. Sentimos un nudo en la garganta y en la boca del estómago, o una opresión en el pecho, el miedo se asienta en nuestro cuerpo y toma el control de nuestros pensamientos; la mente parece incapaz de concentrarse y para nosotros el día está más que nublado. Podemos usar algunos ejercicios de visualización para minimizar los efectos de la tensión nerviosa y tener confianza en nosotros mismos.

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Carmen Berruete. Terapeuta y formadora de técnicas de crecimiento personal.

 

PARA HACER UN BUEN EXAMEN, CONSIGUE UNA ACTITUD POSITIVA.

El Doctor Gordon H. Bower de la Universidad de Stanford ha propuesto algunas teorías interesantes sobre el funcionamiento de la memoria. Parece que almacenamos las cosas que nos pasan de acuerdo con nuestros sentimientos. Es como si el cerebro guardara la información relacionada con los sentimientos negativos en una cabina y, separada en otra cabina, la información relacionada con los sentimientos positivos. Así, cuando estamos deprimidos, sólo podemos recordar fácilmente los fracasos y acontecimientos negativos de nuestra vida. Estamos atrapados en la cabina de recuerdos negativos.

Por el contrario, cuando pensamos positivamente y estamos confiados, tenemos acceso a todas las experiencias de éxito. Si nos enfrentamos a un problema con un estado de ánimo positivo, recordaremos todas las respuestas acertadas que dimos en el pasado a problemas similares. De esta manera, aumentan las posibilidades de dar con una buena solución.

Según estas investigaciones, es evidente que nuestros exámenes serán mejores si vamos a hacerlos con confianza; es decir, si mentalmente estamos en la cabina de datos positivos, ya que desde esta posición somos más brillantes.

Claro que todos queremos ir tranquilos y confiados a los exámenes, pero la realidad es que, a menudo, vamos sudando y con taquicardia. Entonces el quid de la cuestión es: ¿Cómo hago para sintonizar con la “cabina de pensamientos positivos”?

 

UNA ESTRATEGIA PARA CONSEGUIR UNA ACTITUD POSITIVA

· Crea en tu interior experiencias anteriores de éxito.

Ante un nuevo examen, la mente busca situaciones similares en el pasado para ver cómo las resolvimos. Si en la infancia –y éste suele ser el caso- vivimos alguna situación difícil en la que nos avergonzaron delante de la clase o, de alguna manera, insinuaron que éramos tontos o lentos, lo que la mente encuentra son situaciones negativas que nuestro cuerpo revive con angustia. Sin darnos cuenta, hemos entrado en la “cabina de pensamientos negativos”, nuestro cuerpo se tensa como en la situación traumática original y nos bloqueamos.

Lo que vamos a hacer es “engañar” al cerebro haciéndole creer que en nuestro pasado hemos hecho ya muchos exámenes similares al de ahora, con buenos resultados. Es decir vamos a “meter” en nuestro almacén de memoria datos de “éxitos anteriores en los exámenes”, usando imágenes mentales. Si lo hacemos bien, el cerebro las dará por válidas. De esta forma, ante el nuevo examen, cuando la mente busque en nuestro pasado, encontrará nuestros “éxitos anteriores en los exámenes”, sintonizaremos con la cabina de pensamientos positivos y nuestro cuerpo se sentirá más tranquilo.

La entrada de datos es más eficaz cuando la hacemos en estado de relajación, es decir, cuando nuestra mente esta en calma y cuando somos capaces de crear una imagen mental completa.

 

· Ejercicio para crear internamente experiencias de éxito

1.- Asegúrate 15 minutos sin interrupciones. Siéntate y cierra los ojos.Si quieres, puedes pon de fondo una música suave. Para abstraerte un poco del exterior, busca un foco de atención interna, por ejemplo, observa durante unos instantes cómo entra el aire por tu nariz, cómo se hinchan los pulmones y cómo sale el aire. Mantén tu atención en la respiración y si quieres puedes hacer ruido al expirar. Ponte cómodo y sigue tu respiración


2.- Relajamos el cuerpo.

- Imagina una luz de un color que te de sensación de calma; por ejemplo azul como el mar o el verde de una hermosa pradera. Imagina esa luz, entrando por la parte superior de la cabeza… Esa luz arrastra todas las tensiones por los lugares de tu cuerpo por donde pasa…

- Imagina esa luz verde o azulada bajando lentamente hacia los ojos y relajándolos… La luz baja por todo el rostro y va aflojando tus mandíbulas, y los labios se entreabren y la garganta se relaja…

- Siente la luz moviéndose por la nuca, relajando el cuello y los músculos de los hombros. Tú no tienes que hacer nada, sólo ve imaginando el avance de la luz… por toda la espalda, suavemente… los músculos de la espalda se aflojan ellos solos…es suficiente con que les prestes un poco de atención…

- Imagina la luz verde o azulada descendiendo por los brazos, siente cómo los brazos y las manos se aflojan sobre el regazo, y la luz vuelve a los hombros y continúa su viaje por el interior del pecho, relajando, calmando, curando…

- Siente ahora cómo la luz desciende hasta el estómago y el abdomen suavemente…

- Y finalmente, la luz desciende por tus muslos, rodillas y pantorrillas…Tú no tienes que hacer nada, sólo sentir que las piernas están ahí y permitir que ellas solas se aflojen…y que se aflojen los dedos de los pies, y los talones de los pies queden sueltos y relajados… y tu respiración esta en calma y tu mente empieza a esta en reposo…en paz…

 

3.- Creamos internamente la imagen de éxito en los exámenes.

Recuerda que sigues con los ojos cerrados, y vas a imaginar que estás entrando en el aula… Miras al suelo y observas tus zapatos, sientes tus pies dentro de tus zapatos y percibes la dureza del suelo… Miras a tu alrededor y observas las mesas, las sillas, la pizarra, las ventanas, los compañeros que ya están sentados… Observa la luz que hay en la habitación y siente el olor peculiar del aula… y reparas en el peso de la mochila que llevas a tu espalda…

Saludas a algunos de tus compañeros y escuchas lo que dicen… y te sientas en tu silla… Colocas las manos sobre el pupitre… lo acaricias. Escuchas los sonidos del aula, voces, pisadas… y los sonidos que entran por las ventanas, los coches, una sirena… y ahora llega el profesor… Observa cómo va vestido… Llega a su mesa… Empieza a organizar el examen, da algunas instrucciones… … … Se hace el silencio…

Tú tienes un bolígrafo en la mano… Te sientes relajado… En tu boca hay mucha saliva… El profesor empieza a repartir la hoja con las preguntas… Observa que tu respiración es tranquila, ya tienes las preguntas sobre la mesa… Coge el papel en tu mano, siente su textura… Lees lentamente las preguntas y una sonrisa se dibuja en tu rostro… Tu boca se llena de saliva… y comienzas a escribir las respuestas… Sigues sonriendo… Tu mente está centrada y clara… Tu respiración es pausada y vas completando el examen… y lo repasas… Observa el color de la tinta sobre el papel… y ya decides entregarlo…

Te levantas, entregas el examen y sales del aula… Observa tu estómago y tus piernas… Todo tu cuerpo tiene ganas de saltar… y lo haces… … … Y comentas con tus compañeros lo acertado que has estado… … … Y pasan unos días… …. …. Y llegas al tablón donde sabes que han salido las notas… Te acercas con una sonrisa, observa tus pasos, siente tus pisadas… y, con cierta excitación, apoyas tus dedos en el papel de las notas… Vas pasando los dedos por encima de los apellidos de tus compañeros, hasta que llegas al tuyo… Sientes la textura del papel, la luz que hay en ese lugar… y tu nota es… … … ¡¡¡BIEN!!! Tu boca está llena de saliva. Respiras hondo… … …

 

4.- Suavemente vamos terminando el ejercicio. Vuelve a poner la atención en tu respiración durante unos instantes. Escucha los sonidos del entorno. Mueve el cuello, las manos…, toma una respiración profunda y al exhalar, abre los ojos y estírate.

 

· Instrucciones para que este ejercicio funcione

Para que el cerebro dé por válida la imagen de éxito y se la crea, ésta ha de ser completa. En la vida real hay colores, olores, texturas, tenemos sensaciones internas. Tu imagen de éxito debe contener datos que hagan referencia a todos los sentidos, igual que en el ejercicio de muestra.

Si mientras estoy estudiando, a menudo pienso: “No voy a aprobar”, “Esto es muy difícil”. ¿Dónde estoy? Evidentemente, me he metido en “la cabina de pensamientos negativos”. El miedo ha tomado el control.

El miedo es simplemente una expectativa negativa; esperas que suceda algo malo. Al hacer el ejercicio anterior con asiduidad, lo que estás haciendo es cambiar el miedo por una expectativa positiva; esperas que suceda algo bueno, estás habituándote a sintonizar con frecuencia con la “cabina de los pensamientos positivos”

Te propongo que antes de sentarte a estudiar, cada día, emplees 15 minutos en hacer el ejercicio, para asegurarte el estado mental adecuado y que el cambio funcione. Mantén en tu mente esa nota que deseas, ese resultado final bueno. ¡HAZ LA PRUEBA! ¡Y A ESTUDIAR!